La tecnología sí es para ellas. Nuestro Club Poderosas lo demuestra
Poderosas está de vuelta. Nuestro grupo de chicas amantes de la tecnología se ha convertido ahora en un club en el que las jóvenes makers de Fab Lab León se reúnen para compartir y aprender unas de otras trabajando en proyectos comunes. De esta manera retomamos uno de nuestros proyectos más especiales y que nos ha llevado a participar en programas europeos como shemakes o FabConnectHer.

Con el grupo de Poderosas arrancamos hace más de una década. Todo empezó con Nuria y una única niña, Lucía. Entre las dos diseñaban vestidos para las muñecas sirviéndose de la tecnología que ofrecía Fab Lab León. Poco a poco fueron ideando otros proyectos a los que se sumaron más niñas interesadas en dar rienda suelta a su creatividad en este espacio.

Muchas de esas niñas son ahora Jóvenes Makers que trabajan en ambiciosos proyectos en los que aplican todo lo que han ido aprendiendo. Aquel grupo de Poderosas creció tanto que pensamos que ya no tenía sentido que fuera exclusivo y nuestras clases de actividades extraescolares están compuestas ahora por niñas, niños y jóvenes. Sin embargo, seguimos viendo que el número de niñas es menor que el de niños y hay muchos datos que reflejan la brecha de género que existe en el mundo STEAM. Según datos de la Unesco, las mujeres siguen representando solo un tercio de la comunidad científica mundial. Según el informe 2024 Changing the equation: Securing STEM futures for women, las mujeres ocupan únicamente el 22% de los puestos de trabajo en STEM en los países del G20.

Eliminar estereotipos, crear espacios seguros y tener referentes
Muchas veces nos preguntamos por qué las niñas pueden sentirse menos atraídas por la tecnología. En los últimos años hemos participado en numerosos congresos, charlas, jornadas y encuentros donde se aborda esta problemática y se buscan soluciones. Nos quedamos con tres objetivos fundamentales: eliminar estereotipos, crear espacios seguros y contar con referentes cercanos.
Acabar con los estereotipos que alejan a las niñas de la tecnología es una labor que compete a toda la sociedad, pero nosotros aportamos nuestro granito de arena mostrando lo que son capaces de hacer las niñas y chicas que acuden a Fab Lab León y dándoles voz en distintos eventos.

En cuanto a los espacios seguros, nuestro laboratorio de fabricación digital ya lo es, pero para conseguir todavía una mayor confianza es para lo que hemos creado el Club Poderosas, un espacio al que acudir sin sentirse juzgadas y donde encontrar otras iguales con similares aficiones y con las que avanzar de manera conjunta.
Sobre la necesidad de referentes femeninos ha hablado la astronauta leonesa Sara García en alguna charla a la que hemos asistido. Ella cuenta que, mientras que su compañero Pablo -también leonés y elegido al mismo tiempo que ella- creció admirando a Pedro Duque, ella no tuvo espejos en los que mirarse. Conscientes de la importancia que esto tiene, invitamos de vez en cuando a mujeres inspiradoras para que compartan su historia. La última ha sido Laura González Llamazares, ingeniera aeroespacial leonesa que participó en nuestro evento MentHer. En él compartió con gran honestidad su trayectoria y dio consejos a las presentes. Habló de sus dificultades, de sus decisiones y de cómo también a ella le ha afectado el síndrome de la impostora.

A Laura la conocimos en sus primeros años de carrera en la Universidad de León. Venía a nuestro fab lab a desarrollar algunos de sus proyectos y nos cautivó con su energía. En aquellos años todavía andaba dudando de si habría acertado con la carrera. De hecho, confiesa que nunca tuvo una vocación clara, pero que sí era una persona muy curiosa, a la que le gustaban muchas cosas y que se pasaba las noches leyendo. Detectar esa curiosidad en las niñas y darle alas es el gran reto para no perder un talento tan necesario.
